¿Cuándo hay que cambiar la cinta de la persiana?

La cinta (o cincha) es la tira textil con la que subes y bajas la persiana. Con los años, el roce continuo contra la polea y la exposición al sol la van deshilachando hasta que termina partiéndose. Antes de romperse del todo suele dar avisos: se ve deshilachada, cuesta más subir la persiana, o el recogedor ya no recoge la cinta con la misma fuerza.
Conviene cambiar la cinta cuando detectes cualquiera de estas señales. Cambiarla antes de que se rompa por completo es más cómodo, porque la persiana sigue arriba y trabajas con más margen. Si ya se ha partido y la persiana se ha quedado bajada, no pasa nada: el procedimiento es el mismo, solo que tendrás que subir el conjunto de lamas a mano durante el proceso.
- La cinta está visiblemente deshilachada o tiene zonas muy desgastadas.
- La persiana cuesta subir o sube a tirones.
- El recogedor no tensa la cinta y esta queda floja.
- La cinta se ha salido del recogedor o se ha partido.



