¿Cada cuánto hay que limpiar las persianas?
Como norma general, una limpieza a fondo 2 o 3 veces al año es suficiente para mantener las persianas en buen estado. Si vives en una calle con mucho tráfico, cerca de obras o en una zona con mucho polvo o polen, conviene hacerlo más a menudo. Entre limpiezas a fondo, un repaso con plumero o microfibra seca cada pocas semanas evita que el polvo se acumule y se apelmace.
Limpiar con regularidad no es solo estético: el polvo y la suciedad que se acumulan en las guías son una de las causas de que la persiana vaya dura o haga ruido.



